Tus mesas piden solas.
El cliente escanea el QR de su mesa, pide desde su celular y decide: llama al mesero o lo manda directo a cocina, diciendo qué sale primero.
Sin esperar a que lo atiendan, sin comandas ilegibles y sin "yo no pedí eso".
Así lo ve tu cliente en la mesa 4. Toca un platillo.
Tu pedido
$0Cada combinación es su propia línea. Toca "Primero" o "Después" para decir cuándo sale.
Quita la marca de lo que no quieras.
¿Lo mandamos a cocina?
Teléfono del mesero
- Nadie ha llamado todavía.
Pantalla de cocina
- Sin comandas por ahora.
Así funciona en tu restaurante
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Escanea el QR de su mesa
Cada mesa tiene su código. El modo mesa solo abre conectado a la WiFi del restaurante, así nadie pide a tu mesa desde su casa.
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Pide desde su celular
Ve tu menú con precios y lo que hoy no hay. Arma su pedido sin esperar a que alguien le tome la orden.
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Llama al mesero o lo manda a cocina
Si quiere que alguien lo confirme, toca el timbre y le suena al mesero. Si ya conoce el sistema, lo manda directo y acepta que se agrega a su cuenta.
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Decide qué sale primero
Las bebidas y las entradas primero, el plato fuerte después. La cocina recibe la comanda clara y en orden.
Lo que cambia
- Se acaba el "yo no pedí eso"
- El cliente confirma su pedido antes de mandarlo. Queda registrado qué pidió y cuándo.
- Tus meseros caminan menos
- Van a la mesa cuando los llaman o cuando hay algo que llevar, no a preguntar si ya están listos.
- La cocina entiende la comanda
- Sin letra ilegible ni recados de pasillo. Cada platillo con sus notas y su turno.
- Fuera del local, para llevar
- Desde otra red, la misma página solo acepta pedidos para llevar. Te piden desde casa y pasan por ellos.
Lo que viene
Estamos construyendo Doña Lola por partes. Esto sigue:
- Pagar y dividir la cuenta desde la mesa. El mesero escanea un código y sabe que ya está pagado.
- Clientes que regresan. Su historial, su "lo de siempre" y un monedero con descuentos.
- Pedidos por teléfono y WhatsApp. Doña Lola contesta y el pedido entra igual a tu cocina.